Seminario San Carlos y San Ambrosio
La potente influencia que las ideas del liberalismo y la ilustración tuvieron en la Cuba del siglo XIX resultan inexplicables sin el tamiz de los intereses, figuras e instituciones existentes en la Isla.
La potente influencia que las ideas del liberalismo y la ilustración tuvieron en la Cuba del siglo XIX resultan inexplicables sin el tamiz de los intereses, figuras e instituciones existentes en la Isla.
El termino abolicionismo designa el deseo, el movimiento y la doctrina que propugna la supresión de instituciones o costumbres que atentan contra la dignidad humana.
La esclavitud tiene una historia tan larga como la propia humanidad. Cuando el hombre es despojado de su libertad y sometido a fines contrarios a su naturaleza, pierde su esencia. La esclavitud de unos hombres por otros tiene una historia tan larga como la propia humanidad. Contra ella, en todos los tiempos y lugares, se han producido, acciones e ideas, proyectos y doctrinas.
El anexionismo -doctrina política que propugna la incorporación de un Estado, o parte de un Estado, a otro- surgió en Cuba a mediados del siglo XIX. Aunque inicialmente hubo intentos de unirse a otros países, lo predominante fue la anexión a Estados Unidos, república federal fundada en 1776 resultado de la independencia de las 13 colonia inglesas de Norteamérica que, con la anexión de Texas, California y Nuevo México, agrupa a 50, de ellos 48 fronterizos entre los océanos Atlántico y Pacífico, más Alaska y Hawái.
Rafael Montoro y Valdés (1852-1933), político, filósofo, abogado, orador, economista, crítico literario y periodista, nacido en España y nacionalizado en Cuba. Licenciado en Derecho Civil y Canónico en la Real y Literaria Universidad de La Habana, posteriormente cursó estudios en Nueva York y en Madrid, donde conoció a José Martí.
En Filosofía, influido por Hegel, sostuvo una postura opuesta al positivismo, corriente filosófica que predominó en Cuba en los pensadores desde Félix Varela hasta Enrique José Varona.
María Gertrudis de los Dolores Gómez de Avellaneda y Arteaga (1814-1873) -conocida por el cariñoso sobrenombre de Tula- poeta, escritora, dramaturga y novelista cubano-española nacida en Puerto Príncipe (hoy Camagüey).
De personalidad muy definida, de pequeña no le interesaban las cosas de niñas sino los libros. Se entretenía representando comedias, redactando cuentos, leyendo novelas, poesías y comedias. A los 13 años se negó a contraer matrimonio con un rico pariente, conducta por la cual perdió una riqueza, pero como decía ella conservó su libertad.
Entre las figuras nacidas en otras latitudes, que por sus aportes al progreso tienen un lugar reservado en la historia de Cuba, se encuentra José Luis Casaseca y Silván (1800-1869), científico, químico y tecnólogo industrial, nacido en Salamanca, España.
Esteban Tapia Pichardo (1799-1879), poeta, pintor, músico, historiador, lexicógrafo agrimensor, filólogo, naturalista, novelista y abogado. Nacido en Santo Domingo, su familia se trasladó a Cuba y se instaló en Santa María de Puerto Príncipe (Camagüey), cuando tenía dos años de edad. Se graduó de Bachiller en el Real y Conciliar Seminario de San Carlos y San Ambrosio y terminó sus estudios en la Real y Literaria Universidad de La Habana de la cual egresó como Licenciado en Derecho.
Juan Carlos Finlay de Barres (1833-1915), médico epidemiólogo, graduado en 1855 en el Jefferson Medical College de Estados Unidos, continuó su formación en Francia. Miembro de la Real Academia de Ciencias Físicas y Naturales de La Habana, realizó estudios sobre el cólera y el muermo; describió el primer caso de filaria en sangre observado en América; incursionó en la oftalmología, el tétanos, la lepra, el paludismo, la tuberculosis y el cólera.
Durante un recorrido por las provincias orientales, previo al inicio de la próxima zafra, dijo que la "agroindustria azucarera es cultura, es tradición y resulta estratégica para el desarrollo de la nación"1; una frase carente de correspondencia entre los conceptos empleados y la realidad.
1- No es cultura
El modelo político-económico cubano, basado en servicios “gratuitos” a cambio de las libertades fundamentales, es el causante del deterioro sufrido desde la economía hasta la cultura. La responsabilidad y los intereses contraídos por el Partido-Gobierno-Estado en seis décadas le impide marchar hacia la democratización. Por esa razón los esfuerzos realizados por la UE, por otros gobiernos y por diversas personalidades, no han tenido los efectos esperados: