Fe, vida y muerte en Martí

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Fe, vida y muerte en Martí

Febrero 03, 2020 - 12:36

De ideas clarividentes, fe profunda, férrea convicción e imbuido en la concepción de que la vida no termina con la muerte, José Martí se consagró a la patria

Caida en combate de José Martí

José Martí, humanista por excelencia, imbuido de las ideas libertarias y democráticas, analizó las causas del fracaso de la Guerra de los Diez Años, reorganizó las fuerzas y trazó la ruta hacia una república independiente, concebida como estado de igualdad de derecho de todo el nacido en Cuba, donde cada cubano fuera enteramente libre; aspiración que condensó en un ideal supremo: yo quiero que la ley primera de nuestra república sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre.

De ideas clarividentes, fe profunda y férrea convicción, Martí asumió ese magno ideal como guía de su conducta, consagrada a la patria. Una concepción en la que la vida no termina con la muerte, como podemos ver en los siguientes fragmentos:
 
La vida -decía- no alcanza para alcanzar la patria y la libertad; consideraba venturoso egoísta el que vive y muere en pro de una alta idea. Por eso, pensaba que la muerte no es verdad si se ha cumplido bien la obra de la vida ó morir es lo mismo que vivir si se ha hecho lo que se debe; morir es vivir, es sembrar; los muertos son semillas; morir bien es continuar viviendo.
Sólo dotado de tan profunda fe en sus convicciones podía, como lo hizo, enfrentar duros reveses sin sufrir menoscabo en su empresa. Tres ejemplos bastan para demostrarlo:

- Al distanciarse del Plan Gómez-Maceo en 1884, escribió al generalísimo: "Pero hay algo que está por encima de toda la simpatía personal que usted pueda inspirarme...y es mi determinación de no contribuir en un ápice, por amor ciego a una idea en que me está yendo la vida, a traer a mi tierra a un régimen de despotismo personal, que sería más vergonzoso y funesto que el despotismo político que ahora soporta"1.

- El 10 de octubre de 1890, expresó: “El político de razón es vencido, en los tiempos de acción, por el político de acción; vencido y despreciado, o usado como mero instrumento y cómplice, a menos que, a la hora de montar, no se eche la razón al frente, y monte. ¡La razón si quiere guiar tiene que entrar en la caballería! Y morir..".

- El 5 de mayo de 1895, catorce días antes morir, anotó en su Diario de Campaña: "Maceo tiene otro pensamiento de gobierno; una junta de los generales con mando, por sus representantes, -y una Secretaría General: -la patria, pues, y todos los oficios de ella, que crea y anima al ejército, como secretaría del ejército"

Conociendo su trascendental misión, su apasionado afán de servicio y sacrificio y su concepción de la muerte, la caída el 19 de mayo en Dos Ríos no podía ser sorpresa, era su destino presentido y prefigurado; semejante a la misión terrenal de Jesús desde que llegó a Galilea anunciando la nueva de Dios hasta la crucifixión.


1 MARTÍ, JOSÉ. Obras Escogidas en tres tomos. TI, p.459

Nota: Vida cristiana. Publicación católica dominical. 26 de enero de 2020, no, 2879. Año 57