¿Más democracia? o democracia sin más

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¿Más democracia? o democracia sin más

Septiembre 03, 2018 - 15:10

A los cubanos de hoy, inmersos en la sobrevivencia, poco les importa si Fulgencio Batista contaba con el apoyo de Estados Unidos. 

Iroel Sánchez

 

Fulgencio Batista fue derrocado hace seis décadas.  A los cubanos de hoy, inmersos en la sobrevivencia, poco les importa ese hecho. Sin embargo, Iroel Sánchez usó una página del periódico Granma para explicar con su artículo "Frente al cerco, más democracia", que Batista contaba con el apoyo de Estados Unidos y que voceros de esa administración lo exaltaban como un aliado confiable y un buen amigo. 

Entre otras cosas Iroel escribió:  

- La verdad es que los gobiernos electos que antecedieron a Batista se caracterizaron por la corrupción, el gansterismo, el entreguismo y el asesinato de sindicalistas.

Lo que no menciona Iroel es la otra cara de la medalla. Aquellos gobiernos cada cuatro años tenían que enfrentarse a las urnas y podían ser cambiados por el pueblo. Así lo explicó el propio Fidel Castro en octubre de 1953, durante su defensa por el asalto al cuartel Moncada: “Os voy a referir una historia. Había una vez una república. Tenía su constitución, sus leyes, sus libertades; Presidente, Congreso, tribunales; todo el mundo podía reunirse, asociarse, hablar y escribir con entera libertad. El gobierno no satisfacía al pueblo, pero el pueblo podía cambiarlo y ya sólo faltaban unos días para hacerlo. Existía una opinión pública respetada y acatada y todos los problemas de interés colectivo eran discutidos libremente. Había partidos políticos, horas doctrinales de radio, programas polémicos de televisión, actos públicos…”1.

- A pesar de una Constitución, proclamada en 1940, cuyas concepciones de avanzada para la época, en buena medida impulsadas por seis constituyentes comunistas, nunca se implementaron. 

Es cierto que algunas leyes complementarias quedaron pendientes, pero restar valor a la Constitución de 1940 porque algunas leyes nunca se implementaron, es insostenible. Un solo ejemplo basta para refutar su afirmación. Los 27 artículos acerca del trabajo, recogidos en el Título VI, refrendaron la jornada de ocho horas; el pago de 48 horas por 44 trabajadas; descanso retribuido de un mes por cada once de trabajo; protección a la maternidad obrera, con pago de seis semanas antes y después del parto; derecho de sindicación a patrones, empleados privados y obreros; el derecho de los trabajadores a la huelga y el de los patrones al paro. De ellos, el descanso retribuido de un mes y la jornada de 44 horas equivalente a 48 no existía en países más desarrollados que Cuba.

Supuestamente para restituir plenamente la Constitución de 1940, que incluía introducir las leyes complementarias pendientes. se asaltó el Moncada. Sin embargo, en febrero de 1959, fue sustituida, sin consulta popular, por la Ley Fundamental de la República de Cuba y sólo 17 años después se institucionalizó el país con la Constitución de 1976, copiada en buena medida de la constitución soviética. 

- las concepciones de avanzada para la época, en buena medida impulsadas por los comunistas, es una verdad a medias.

La Constitución recogió los resultados de las luchas sociales desde inicios de la República. En materia de trabajo quedaron resumidos en el Decreto 798 de abril de 1938: la legislación laboral más avanzada hasta el día de hoy, emitida durante el gobierno del coronel Federico Laredo Brú.

La presencia de los convencionales comunistas si fue una prueba de democracia. El pueblo cubano eligió libremente a sus representantes a la Convención, entre ellos a los seis comunistas, que siendo minoría participaron en la elaboración del texto, cuyo carácter de avanzada resultó del consenso entre todos los participantes, como sólo puede ocurrir en democracia sin más. 

La Constitución de 1940 refrendó la existencia y legitimidad de la propiedad privada en su más amplio concepto de función social sin más limitaciones que aquellas que por motivo de necesidad pública o interés social establezca la ley. Es decir, prohibió la confiscación -apoderamiento arbitrario de la propiedad ajena sin pagarla- a pesar de que los comunistas presentaron una enmienda para limitar esa prohibición. Eduardo Chibás calificó a la enmienda comunista como "lo más antiliberal, lo mas antidemocrático y lo más antiprogresista que se ha traído al seno de esta Asamblea Constituyente".  La propuesta comunista fue rechazada.

La atribución a la propiedad de una función social venía de Roosevelt2, quien en 1910 expuso la necesaria intervención del Estado y de la nación sobre los medios ilícitos de ganar dinero. Hay que modificar las circunstancias -explicaba Roosevelt- que permiten acumular un poder no consagrado al bienestar general. Sólo permitiremos que se gane, si de ello dimanan beneficios para la colectividad3. Es decir, una acción vigilante y correctiva del Estado, pero no arbitraria ni confiscatoria, porque se anularía el derecho de propiedad y con ella su función social. 

- A momentos críticos, Cuba siempre ha respondido con más democracia. 

¿En qué consistió y consiste la más democracia? ¿en opinar sobre un texto cuya esencia está predeterminada por un partido político? La restitución de las libertades que fueron refrendadas en 1940 para que los cubanos participen como ciudadanos en los destinos de su nación. eso si es democracia. ¿Cómo explicar -por ejemplo- que el país necesite de inversiones y se niegue al cubano, viva o no fuera de la Isla, a ser inversionista? 

En lugar de presentar año tras año en la ONU un proyecto de resolución contra el embargo, desarrollar campañas ideológicas contra el imperialismo o recordar que Estados Unidos era amigo de Batista, como ha hecho Iroel, se debería, como hizo Vietnam, introducir mecanismos de mercado, dar autonomía a los productores y derecho a los nacionales a ser empresarios, para estimular la iniciativa, el interés y la responsabilidad de los cubanos, que eso si es democracia.

1 F. CASTRO. La historia me absolverá (edición anotada) La Habana, p. 72
2Theodore Roosevelt (1858-1919), presidente de Estados Unidos entre 1901 y 1909. 
3 Citado por Néstor Carbonell  Cortina, en  Grandes debates de la Constituyente cubana de 1940, pp.290-291